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Recta final · Un minuto al día

Respira
tres minutos

En el lugar que apartaste ayer. Con alarma o reloj en mano. Eso es todo lo de hoy.

Lo de hoy

Tres minutos, ni uno menos

1

Ve al lugar que elegiste ayer.

2

Pon una alarma a los tres minutos, o ten el reloj a la vista.

3

Respira. Nada más eso.

4

Si quieres seguir, sigue. Pero no te bajes de los tres.

Por qué respirar y no otra cosa

Porque sentir es lo que más cuesta

Es lo que más se nos complica a casi todos, y en esta técnica es la habilidad central. La buena noticia es que no hay que empezar por algo difícil: la respiración es lo más fácil de sentir que tienes. Está ahí, se mueve sola, y siempre la traes puesta.

SIENTES la respiración LA CABEZA BAJA EL VOLUMEN no se calla, pero deja de mandar PRESENTE LAS EMOCIONES

Cuando estás sintiendo, le dedicas menos atención al diálogo interno. No se detiene —no se trata de eso—, pero deja de llevar la batuta. Y eso te trae al presente, que es exactamente la base de saber manejar las emociones.

Y esto es importante

No respires de ninguna forma especial

Sin contar tiempos, sin alargar la exhalación, sin cuadrados ni proporciones. Si conoces técnicas de respiración, hoy evítalas a propósito.

En el momento en que te pones a respirar "bien", dejaste de sentir y te pusiste a ejecutar. Y lo que entrenamos aquí es justo lo contrario.

×

Contar tiempos

×

Respirar "bien"

×

Lograr algo

✓

Sólo sentir

No se trata de lograr
ni de hacer.
Se trata de ser y sentir.

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dakaimi · Academia de ZhiNeng QiGong